Sol, playa y mucha gente
Todo lo que se espera del invierno europeo.
“Should we go somewhere for Carnival? It’s going to be crazy!”
– Lexie Braz.
No sé si ustedes lo habrán escuchado, pero yo siempre creí que Mallorca era un lugar lleno de juergas y diversión. Lexie me propuso pasar el carnaval ahi puesto que había investigado y todo apuntaba a que seria un gran destino (plus, la temperatura iba a estar buena para ir a la playita).
Llegamos el 22 de Febrero temprano por la mañana y, al salir del aeropuerto, tomamos un bus para llegar a nuestro hostel (el ride cuesta 5 euros). No teníamos un plan definido así que salimos a conocer la ciudad. Palma de
Mallorca es lo suficientemente pequeña como para recorrerla en un solo día pero vale demasiado la pena detenerse un poco más en cada una de las atracciones que esta ciudad ofrece. Tomar un café o comer un par de tapas en una de las terrazas escuchando música local es realmente todo un placer.
Llego la noche y con esta las ganas de salir a beber y bailar, al fin y al cabo habíamos ido a Mallorca para divertirnos un montón durante el carnaval. Compramos alcohol en el súper, hicimos unos buenos previos y salimos en búsqueda de un buen bar/club.
Para nuestra mala suerte, no había gente en [Palma de] Mallorca y muchos de los bares y clubs estaban cerrados. Pero encontramos uno que no se veía tan mal. No tengo fotos de esa noche para colgar, pero siempre voy a recordar a cada uno de los personajes en ese pequeño bar.
Hombres disfrazados de mujeres y mujeres, de animales. Adultos pretendiendo ser adolescentes, actuando en público como si nadie los viese. Después de todo era carnaval y como Huerta diría: “Es un día para ser lo que uno quiera ser, un día en donde a nadie le importa, en donde nadie juzga”.
Y bueno, sin más que decir, disfruten de la galería:






























